Verónica Basterrica, Fundación Felinnos: «Las colonias de gatos son por abandono y falta de programas de esterilización»
Home » Entrevistas  »  Verónica Basterrica, Fundación Felinnos: «Las colonias de gatos son por abandono y falta de programas de esterilización»
Verónica Basterrica, Fundación Felinnos: «Las colonias de gatos son por abandono y falta de programas de esterilización»
Por Juan Calamares

Hablamos con Verónica Basterrica, directora de Fundación Felinnos, una organización promotora de la tenencia responsable y pionera en el uso del método TNR (Trap-neuter-return: «trampa-esterilización-retorno»), la única estrategia ética para el control de colonias de gatos ferales. El método, realizado con éxito por Verónica y su equipo, ha logrado controlar numerosas colonias de gatos de nuestro país, colaborando de este modo con la erradicación del maltrato y el abandono.


Háblanos sobre tu experiencia en estos ocho años dedicada al TNR.


Este proyecto empezó a gestarse el año 2014. Partimos haciendo préstamo de trampas y realizando algunos procedimientos específicos. Al año siguiente comenzamos a realizar operativos abiertos exclusivos de TNR. Realizamos muchos de ellos en dos años, los cuales tenían la ventaja de que consideraban el posoperatorio. En estos primeros años había muy poca información sobre lo que es realmente un gato feral, una colonia de gatos o el propio TNR y es que estos operativos se realizaron varios años antes del Decreto Ley 1007, que incorpora esta práctica en la ley. Por eso es que educamos bastante al respecto, cosa que seguimos haciendo hasta hoy. Han sido años muy intensos en los cuales hemos avanzado muchísimo. Presentamos muchos proyectos y hemos logrado colaborar de distinta forma en varios municipios desde el año 2015. También hemos logrado intervenir colonias en lugares muy complejos como el Centro de Detención Penal Santiago Sur (Ex Penitenciaría) y varios condominios y grandes empresas. Adicionalmente nos hemos adjudicado tres fondos concursables de la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (SUBDERE) para realizar procedimientos, gracias a los cuales conseguimos intervenir más de dos mil gatos. Hemos logrado conformar un pequeño pero eficiente grupo cien por ciento comprometido con la causa. A futuro tenemos varios desafíos, pues cada vez tenemos más solicitudes, especialmente de empresas que han conocido nuestra labor y confían en nuestro trabajo, lo cual sin duda es maravilloso.


¿Cómo surgió la relación con la Municipalidad de Vitacura?


Desde el año 2016, la Ilustre Municipalidad de Vitacura mantiene un programa de TNR gratuito para los vecinos de la comuna. Este programa surgió luego de que nosotros, como fundación, presentáramos un proyecto para realizar este tipo de procedimientos en la comuna. Hubo interés inmediato en implementar un pequeño programa, en consideración a las peticiones de ayuda relacionadas a grupos de gatos que no se dejaban manipular para esterilizar. Partió como un pequeño programa que contaba con unas pocas decenas de cupos al año. Cada año, en virtud de la necesidad y de la buena acogida por parte de los vecinos ha crecido en presupuesto, lo que se traduce en más cupos para esterilizar. El programa es pionero, ya que es el único que considera todas las etapas del procedimiento y el primero en desarrollarse de manera continua. Estamos superorgullosas por los resultados de esta colaboración y agradecidas del Municipio por haber considerado incorporar este procedimiento y por reconocer nuestra experiencia en el área.


¿Se réplica este trabajo en otras municipalidades?


Existen algunos municipios que, en mayor o menor medida, están desarrollando procedimientos de TNR, con distintas modalidades de trabajo. Vitacura es la única que deriva el procedimiento completo de TNR —desde la captura, pasando por la esterilización y el posoperatorio— a una fundación. Hemos colaborado capturando gatos para la Municipalidad de Las Condes, los años 2017, 2018 y 2019. Y realizamos procedimientos en la Municipalidad de Providencia el 2015, 2016 y 2017. Hay otros municipios que, desde hace aproximadamente un año, realizan procedimientos intermitentes de TNR, por ejemplo, Lo Barnechea, Maipú, Ñuñoa, Peñalolén.


¿Los condominios pueden negarle a la gente que realiza TNR llevar a cabo esta labor?


En rigor no están obligados a permitir la intervención; lo que no pueden hacer, en caso de que exista una colonia en su propiedad, es realizar un manejo distinto al que indica la ley. Es decir, no pueden contratar una empresa para que saque los gatos, mucho menos para que los elimine. En algunos casos, si es que hay suerte y presión de vecinos dedicados al cuidado de las colonias de gatos, pueden lograrse estupendos resultados. Por ejemplo, que la administración mantenga a la comunidad informada sobre el TNR y la normativa vigente e, incluso, que se encargue de costear el procedimiento. También se puede lograr que designen un espacio para alimentar a los gatos y hasta que provean la instalación de módulos para el resguardo de estos.


¿Hasta qué punto faculta la ley para intervenir un recinto privado?


La ley no te faculta a ingresar o intervenir un lugar público o privado si no se cuenta con autorización expresa de las administraciones de cada lugar. Hay casos en que no lo prohíben y eso permite intervenir sin necesidad de una autorización formal, pero si hay prohibición de acceso no puedes hacer nada. Yo he tenido casos de colonias en instituciones públicas donde han prohibido realizar procedimientos de TNR, lo cual además de insólito, es una vergüenza pues el ejemplo debiera nacer precisamente desde estas organizaciones. ¿Cómo pedirle al resto que acate la normativa vigente si desde el Estado no lo hacen? Por nuestra parte, las intervenciones que realizamos solo se hacen con expresa autorización de gerencia o de administración de los lugares en los que hay colonias, y esto ha sido así desde el inicio. No ingresamos «a la mala» a ningún lugar, pues lo que se busca es que los procesos sean conocidos, aceptados y las colonias reconocidas y respetadas y para ello es imprescindible que los procedimientos sean autorizados y difundidos desde las administraciones. Con todo lo noble que puede ser que un grupo de trabajadores de una empresa recaude dinero para costear los procedimientos, nosotros apuntamos a que la empresa se involucre en el tema, ya que de otra forma las colonias siguen estando en el limbo de la legalidad. Trabajamos en control ético de fauna urbana enmarcado en el Área de Responsabilidad Social Empresarial y Medio Ambiente. Es un camino un poco más largo pero que tiene un resultado sostenible en el tiempo.


Háblanos del caso de los gatos de la empresa Taurus.


La colonia de Taurus se empezó a intervenir a fin del año 2017 por indicación del Municipio de Vitacura. Se trataba de una colonia numerosa y compleja y ese año solo pudimos realizar un procedimiento con algunos de sus gatos. El 2018 no trabajamos en la comuna; en el 2019 lo retomamos, pero al poco tiempo vino el 18-O y luego la pandemia y volvimos a interrumpir los procedimientos. Cuando retomamos en septiembre del 2021, supe que un grupo de vecinos del sector se habían agrupado y contratado una empresa de control de plagas para hacer un retiro y abandono de la mayor cantidad posible de los gatos de la zona. Como resultado de esto ocurrió que, al menos, quince gatos fueron capturados y abandonados en un lugar desconocido. En este grupo de quince gatos había algunos pertenecientes a la colonia, los cuales ya se encontraban esterilizados y con su identificación correspondiente y adicionalmente varios gatos con dueño. Entre los vecinos que contrataron este retiro ilegal se encuentra una médico veterinario que se desempeña en el Servicio Agrícola Ganadero (SAG). Lo anterior fue denunciado a Fiscalía por nosotros con todos los antecedentes de quienes participaron y con las pruebas correspondientes. Fiscalía dio orden de investigar a la PDI y adicionalmente se hizo una denuncia en el SAG, a la funcionaria, lo que dio origen a un sumario interno. Sin embargo, el SAG estimó que, si bien su participación estaba demostrada, no existía falta administrativa y sobreseyó el caso. La causa se mantiene abierta. Ninguno de los gatos ha sido encontrado.


Cuéntanos sobre tu experiencia con la empresa Generadora Metropolitana, que te contactó para hacer TNR.


El caso de la Generadora Metropolitana es superinteresante. Dentro de sus instalaciones existe una colonia de la cual tenía conocimiento desde hace un par de años, ya que alguien que trabajaba allí me contactó alguna vez para consultar si se podía hacer una intervención. Le respondí lo habitual y es que para intervenir se requiere una autorización de la gerencia o de la administración. Esto se solicita para que la empresa se involucre en el tema y se garanticen aspectos importantes, tales como información interna, permisos de accesos, etc. En este caso pasaron dos años luego de los cuales la encargada de Medio Ambiente se puso en contacto conmigo directamente para evaluar en terreno y generar un plan de manejo con este grupo de gatos. Hicimos una propuesta de manejo integral de la colonia que consideró no solo el procedimiento de TNR, sino que adicionalmente una reubicación dentro del mismo recinto para alejarlos de las zonas de conflicto, alimentación constante y monitoreo en el tiempo. Al poco tiempo de realizado el TNR y con los cambios sugeridos no solo mejoró el estado general de los gatos, sino que adicionalmente se terminaron los conflictos que causaban los gatos deambulando constantemente por las áreas comunes buscando alimento y los gatos redujeron al mínimo los hábitos de caza. Este caso es un claro ejemplo de que es perfectamente posible la convivencia en grandes empresas con colonias de gatos, pero para ello se requiere un programa que resuelva los conflictos o problemas específicos de cada caso particular. Yo lo llamo un manejo integral de la colonia, en el cual el TNR es una parte, dentro de otros varios aspectos que se deben considerar.


¿Algo más que desees comunicar?


Mencionar que es absolutamente posible convivir con colonias de gatos, independiente del recinto en el cual los gatos se encuentren. Las colonias de gatos son el resultado de años de abandono y de falta de programas de esterilización enfocados en felinos. Es un deber moral hacerse cargo de manera ética, sin causar más daño del ya causado. El procedimiento de TNR sirve, mejora la calidad de vida de los gatos, disminuye los conflictos en los lugares con presencia de colonias de gatos, reduce el impacto negativo en lugares con fauna nativa. No tiene aspectos negativos, solo cosas buenas suceden luego de un procedimiento de TNR bien ejecutado. Nunca debemos olvidar que el TNR debe ser realizado de manera responsable sin pasar por alto las normas del buen trato a los gatos en el proceso y las buenas prácticas veterinarias. Esto contempla el uso correcto del equipo adecuado de captura, un buen manejo previo, durante y posterior, cirugía con protocolos estrictos para gatos que regresarán al hábitat y todo lo requerido por ley, esto es, la vacuna antirrábica, la identificación, la devolución al mismo lugar desde donde fueron capturados. Es lamentable, pero vemos con no poca frecuencia captura con jaulas que no cumplen el largo mínimo requerido, lo que se puede traducir en lesiones y traumas de miembro posterior o cola, marcas de oreja que más parecen amputaciones, gatos en trampas con collar isabelino y otras cosas que nunca deben suceder.